¿Cuánto tarda en construirse una piscina natural? Fases y factores que influyen

Una de las primeras preguntas que suele surgir cuando alguien se plantea construir una piscina natural es muy sencilla:

¿Cuánto tiempo se tarda en construir?

La respuesta no puede reducirse a una cifra válida para todos los proyectos. Una piscina natural se diseña y construye de forma personalizada, y el tiempo de ejecución depende tanto de sus características como de las condiciones concretas del terreno.

El tamaño, la accesibilidad de la parcela, el tipo de terreno, el diseño elegido, la zona de regeneración, los acabados o la integración con el jardín son algunos de los elementos que pueden hacer que un proyecto sea más sencillo o requiera más trabajo.

Por eso, más que hablar de un número cerrado de días, es interesante entender qué ocurre durante la construcción y qué factores condicionan su duración.

¿Cuáles son las fases de construcción de una piscina natural?

Construir una biopiscina no consiste simplemente en excavar un espacio y llenarlo de agua. Hay que crear un sistema en el que la zona de baño, la zona de regeneración, la circulación del agua, la vegetación y los diferentes elementos constructivos funcionen conjuntamente.

Aunque cada proyecto tiene sus particularidades, podemos distinguir varias fases.

1. Diseño y planificación

Antes de comenzar la obra hay que estudiar el espacio disponible y definir las características de la futura piscina.

Se tienen en cuenta aspectos como:

  • Las dimensiones disponibles.
  • La distribución de la zona de baño y la zona de regeneración.
  • La topografía del terreno.
  • La integración con el jardín.
  • Los recorridos del agua.
  • Los accesos.
  • Los materiales y acabados.

En esta fase se toman muchas decisiones que posteriormente condicionarán la ejecución.

2. Preparación y excavación del terreno

Una vez definido el proyecto comienza la preparación de la parcela y la excavación.

Y aquí aparece uno de los factores que más puede influir en los tiempos: no todos los terrenos son iguales.

Puede haber desniveles, diferentes tipos de suelo, roca o dificultades para introducir maquinaria.

Por eso, dos piscinas con unas dimensiones similares pueden requerir trabajos muy diferentes.

3. Construcción de la piscina y zona de regeneración

La piscina natural cuenta con una zona destinada al baño y otra destinada a la regeneración biológica.

La segunda no es un elemento meramente decorativo. Forma parte del funcionamiento del sistema y debe estar correctamente dimensionada y construida.

La distribución de estas zonas dependerá del diseño de cada proyecto y del espacio disponible.

4. Impermeabilización e instalación hidráulica

Una vez preparada la estructura se realizan los trabajos necesarios para garantizar la estanqueidad y se instala el sistema hidráulico.

La circulación del agua es una parte fundamental de la piscina natural.

Dependiendo del proyecto pueden incorporarse elementos como bombas, skimmers, sistemas de apoyo, canales o pequeños recorridos de agua.

5. Acabados y elementos naturales

Después llega una parte especialmente importante para conseguir que la piscina se integre con el entorno.

Piedra, madera, bordes, caminos, plataformas, zonas de estancia o elementos paisajísticos pueden formar parte del proyecto.

No todas las piscinas naturales tienen el mismo nivel de complejidad en esta fase.

Una piscina de diseño sencillo y otra con diferentes desniveles, cascadas, canales o estructuras exteriores requieren procesos de ejecución diferentes.

6. Plantación y paisajismo

La vegetación es una parte fundamental de una biopiscina.

Las plantas acuáticas forman parte de la zona de regeneración y contribuyen al funcionamiento del sistema biológico.

Pero además de la propia plantación, el proyecto puede incluir otros trabajos de paisajismo para integrar la piscina con el resto del jardín.

7. Llenado, puesta en funcionamiento y ajustes

Finalmente llega el llenado y la puesta en funcionamiento del sistema.

En esta etapa se comprueba la circulación del agua y se realizan los ajustes necesarios para que todos los elementos funcionen correctamente.

Y aquí hay una diferencia importante que conviene conocer:

Terminar la obra no significa que el ecosistema haya terminado de evolucionar

Una piscina natural no funciona exactamente igual que una piscina convencional.

Una vez finalizada la construcción comienza también un proceso de adaptación y evolución de la vegetación y del sistema biológico.

El agua puede necesitar un periodo de ajuste y la vegetación irá desarrollándose con el paso del tiempo.

Por eso podemos hablar de dos momentos diferentes:

El final de la construcción
y
la evolución posterior de la piscina natural.

Esta segunda etapa forma parte de la propia naturaleza de una biopiscina.

¿Qué factores pueden hacer que una piscina natural tarde más o menos?

El tamaño

La superficie total del proyecto influye directamente en la cantidad de trabajos que hay que realizar.

No requiere el mismo proceso una pequeña piscina natural adaptada a un jardín reducido que un proyecto de mayor superficie.

Las características del terreno

El terreno puede facilitar o complicar determinados trabajos.

La presencia de roca, desniveles u otras características del suelo puede modificar el proceso de excavación y construcción.

Un buen ejemplo es nuestro proyecto de Cerceda, Madrid.

En esta obra apareció roca viva durante la excavación. En lugar de considerarla únicamente como una dificultad, se aprovechó como parte del propio diseño para crear un canal excavado sobre la roca que posteriormente se impermeabilizó y convirtió en un pequeño arroyo.

El agua circula por este canal antes de regresar a la piscina, convirtiendo una característica particular del terreno en uno de los elementos más singulares del proyecto.

El acceso a la parcela

Otro factor que puede pasar desapercibido antes de comenzar una obra es cómo se accede al lugar donde se va a construir.

No es lo mismo trabajar en una parcela donde la maquinaria y los materiales tienen un acceso sencillo que hacerlo en un espacio reducido o con dificultades de entrada.

Las condiciones de acceso pueden afectar a la organización y al desarrollo de determinados trabajos.

El diseño

El diseño también influye.

Una piscina natural sencilla puede tener un proceso constructivo diferente al de otra que incorpore:

  • Cascadas.
  • Arroyos.
  • Desniveles.
  • Plataformas.
  • Diferentes zonas de regeneración.
  • Piedra natural.
  • Madera.
  • Caminos o zonas de estancia.
  • Integración paisajística más compleja.

Cuantos más elementos tenga el proyecto, más fases y trabajos específicos puede requerir.

Los acabados

Los acabados también forman parte de la obra.

Una piscina puede limitarse a una solución sencilla o incorporar diferentes elementos de madera, piedra y paisajismo que hacen que el conjunto quede integrado con el jardín.

Por ejemplo, en nuestros proyectos utilizamos madera para diferentes soluciones exteriores como bordes, terrazas, caminos, decks o zonas de estancia.

La vegetación y el paisajismo

La plantación es otra fase del proyecto y su desarrollo posterior continúa una vez terminada la construcción.

Esto es especialmente importante en una piscina natural porque hablamos de un sistema vivo.

Entonces, ¿cuánto tarda una piscina natural?

No existe un plazo único que pueda aplicarse a todas las piscinas naturales.

El tiempo de construcción depende de las características de cada proyecto y de las condiciones de la parcela.

Por eso, cuando estudiamos un proyecto, no nos fijamos únicamente en los metros cuadrados de piscina. También analizamos el terreno, los accesos, el diseño, la zona de regeneración, los sistemas hidráulicos, los acabados y la integración con el entorno.

Tres proyectos, tres circunstancias diferentes

Nuestros propios proyectos muestran por qué no tiene sentido establecer un plazo universal.

En Sotillo de la Adrada, por ejemplo, se realizó un proyecto cuya ejecución fue de aproximadamente tres semanas.

En Cerceda, la presencia de roca viva condicionó la excavación, pero también permitió incorporar un arroyo natural al diseño.

Y en Colmenar Viejo, las condiciones de acceso y el espacio disponible para trabajar añadieron complejidad al proceso.

Son tres ejemplos de una misma realidad:

cada terreno plantea sus propias condiciones y cada piscina natural se adapta a ellas.

Una piscina natural se construye en el terreno que tienes, no en un terreno ideal

Esta es probablemente la idea más importante cuando se plantea un proyecto de este tipo.

No existe una parcela perfecta.

Puede haber roca, desniveles, poco espacio, accesos complicados o características que inicialmente parecen un inconveniente.

La función del diseño y de la construcción es estudiar esas condiciones y encontrar la solución adecuada para cada espacio.

En Cerceda, por ejemplo, la roca terminó formando parte de uno de los elementos más característicos de la piscina.

Porque una piscina natural no tiene por qué parecer un elemento colocado dentro del jardín.

Puede formar parte del propio paisaje.

¿Estás pensando en construir una piscina natural?

Antes de hablar de plazos, lo más importante es conocer el lugar donde se va a construir.

En Piscinas Naturales Leif Design estudiamos cada proyecto de forma individual y adaptamos el diseño a las características del terreno, el entorno y las necesidades del cliente.

Llevamos más de 15 años diseñando y construyendo piscinas naturales en España.

Si tienes un jardín y estás pensando en crear una piscina natural, podemos estudiar las posibilidades de tu espacio y valorar cómo podría plantearse el proyecto.

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