¿Afecta el cloro de la piscina a tus ojos?

Abrir los ojos bajo el agua o no usar gafas de natación adecuadas puede provocar daños en tus ojos, pues el cloro causa irritación (al pasar mucho tiempo zambulléndonos, acabamos con los ojos rojos).

El cloro es un producto químico que no solo afecta a lo ojos, también a la piel y a las vías respiratorias.

El cloro regula el agua de la piscina, pero hay algunos factores externos que influyen negativamente en el proceso, aumentando el riesgo de padecer infecciones: sudor, cosméticos, saliva…

Consejos para evitar irritación o infección ocular tras bañarte en la piscina

  • Cambia tu piscina a una piscina natural, donde las plantas se encargan de filtrar naturalmente el agua, sin productos químicos y de mantenerla limpia,
  • Usa siempre gafas para bucear en piscinas con cloro
  • No abras los ojos bajo el agua en piscinas con cloro
  • No uses toallas de otras personas
  • Antes de quitarte las lentillas, lávate las manos para evitar irritaciones e infecciones.
  • Antes y después de bañarte en la piscina con cloro, dúchate
  • Si tienes piel y ojos sensibles opta por piscinas naturales
  • Ten especial cuidado con los niños en la piscina con cloro

¿Qué hago tras todo el día en la piscina con cloro sí ya tengo los ojos irritados?

  • Lava los ojos con abundante agua fresca para eliminar restos
  • Usa solución salina o colirio para hidratarte los ojos
  • Para bajar la hinchazón usa toallas o compresas frías bajo los párpados

Si los síntomas no desaparecen en unas horas acude al médico antes posible para poder diagnosticar infecciones o conjuntivitis.

La conjuntivitis infecciosa y la queratoconjuntivitis aumentan en verano por los baños en piscinas con cloro.

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